domingo, 17 de abril de 2011

INCAS

              1. ZONA GEOGRÁFICA DONDE HABITABAN.
   Los incas, también llamados quechuas, ocuparon la región andina del Perú, la cual comprende tres regiones:

_ la costa;

_ la sierra, formada por cordilleras, valles y mesetas de los andes;

_ y la montaña que comprende las selvas tropicales del este del país.

   Cuzco fue su capital. 

   En la costa, en los valles fértiles y húmedos de la sierra, habitaban diferentes pueblos que finalmente fueros sometidos por los incas. 





         2. VESTIMENTA.
   El vestuario inca se caracterizaba por su especial cuidado en el tocado, las clases más altas llevaban la insignia real que consistía en flecos agarrados con un cordón multicolor, adornado en la parte superior con plumas de aves. 


   Las mujeres vestían de manera sencilla. Lo que las diferenciaba a una de otras según su clase, no era la complejidad en la confección sino la calidad de los géneros con que estaban fabricados los vestidos.

   La ropa típica era una túnica rectangular que se colocaba por la cabeza, esta era ancha, luego se ceñía a la cintura con un lazo y cuya extensión llegaba hasta los tobillos. Sobre el vestido, llevaban una capa tejida de alpaca. 

  Las damas de la nobleza tenían el privilegio de llevar telas más sofisticadas y coloridas, como así también capas de vicuña. 



   En relación con la vestimenta masculina, los hombres comunes usaban un especie de poncho llamado onka que, normalmente, era tejido en alpaca. Encima de esta prenda, y en los días de frío, usaban una capa, también tejida, que se llamaba yacolla. A ésta indumentaria se sumaba un taparrabo, el wara cicoy, entre las piernas. Para las clases altas cobraba especial significación, la virilidad del portador. También llevaban accesorios, que variaban según el rango y la ocasión en que eran usados: peines elaborados con espinas, madera, orejeras y alfileres de cobre, plata y oro. 


          3. DESARROLLO TECNOLÓGICO.
   Al desarrollarse en los Andes una sociedad predominantemente agrícola, aunque también se especializaban en la ganadería, los incas supieron aprovechar al máximo el suelo, venciendo las adversidades que les ofrecía el accidentado terreno andino y las inclemencias del clima. La adaptación de técnicas agrícolas que ya se empleaban con anterioridad en distintas partes, permitió a los incas organizar la producción de diversos productos, tanto de la costa, sierra y selva, para poder redistribuirlos a pueblos que no tenían acceso a otras regiones. Los logros tecnológicos, alcanzados a nivel agrícola, no hubieran sido posibles sin la fuerza de trabajo que se encontraba a disposición del Inca, así como la red vial que permitía almacenar adecuadamente los recursos ya cosechados y repartirlos por todo su territorio. El desarrollo agrícola inca y las técnicas usadas fueron tan efectivas que muchos expertos consideran que si se reutilizaran hoy en día, se solucionarían los problemas de nutrición de la gente de los Andes por muchas décadas.

   Cultivaban maíz, papa, coca, quinua, entre otros elementos.

        
   


          4. ARQUITECTURA.
   La arquitectura desarrollada en el incario se caracterizaba por la sencillez de sus formas, su solidez, su simetría y por buscar que sus construcciones armonicen el paisaje. Los incas utilizaron una decoración bastante sobria. 
   El principal material utilizado fue la piedra, en las construcciones más simples era colocada sin tallar, no así en las más complejas e importantes. Los constructores incas desarrollaron técnicas para levantar muros enormes, verdaderos mosaicos formados por bloques de piedra tallada que encajaban perfectamente, sin que entre ellos pudiera pasar ni un alfiler. 

























Cusco.
   Muchas veces esos bloques eran tan grandes que resulta difícil imaginar su colocación, las mejores muestras de esta habilidad se encuentran en la zona del Cusco. Se sabe que los mejores talladores de piedra eran collas, provenientes del Altiplano y que muchos de ellos fueron llevados al Cusco para servir al estado. 
   En el mundo, ninguna otra civilización moderna podría alcanzar la técnica, habilidad y facilidad para tallar el material lítico como lo hicieron los quechuas en esta parte de la tierra. Se los reconoce entre algunos y otros aspectos, en su organización social equilibrada, dominio y manera peculiar de trabajar las piedras, su conocimiento avanzado, organizado y diseñando, y debido a su época y sin la intervención o influencia de otras culturas intercontinentales ellos desarrollaron una de las civilizaciones más avanzadas del planeta.
Machu Pichu.


          5. ESCRITURA.
   Los incas no tuvieron escritura propiamente dicha. Su manera de escribir era el quipu, conjunto de cuerdas, unas largas principales, de las cuales colgaban otras más pequeñas; La combinación de nudos, tamaños y colores les servían para guardar memoria de ciertos hechos.


  En esos hilos se hacían nudos de distintos tamaños y colores, que, según estuvieran más juntos o más separados, tenían significados diferentes. No todo el mundo sabía descifrar el quipu: los quipucamayoc eran los especialistas encargados de hacerlos, leerlos y guardarlos. Los hijos de los nobles aprendían en la escuela la lectura de quipus. Quipu significa nudo y se empleaba para los cálculos.  
   Por medio de los quipus se podía saber, por ejemplo, que asuntos importantes habían pasado durante el gobierno de un antiguo Inca, cuanta gente vivía en un pueblo, cuanto maíz o unidades de otros alimentos había en los depósitos. En las provincias había cronistas encargados de consignar hechos importantes, que se transmitían por relación oral con la ayuda de los quipus para ordenación de los sucesos. De todos modos estaban muy lejos de poseer la escritura jeroglífica y pictórica de los aztecas. 
   También tenían haravecs, poetas y en sentido literal inventores, que componían canciones para las fiestas reales, especialmente para ser cantadas en las comidas. 

        6. LITERATURA.
    Existía una rica y variada literatura oral en el área del Imperio inca. Algunas muestras de poesía religiosa, narraciones y leyendas quechuas han llegado a nosotros gracias a que fueron transcritas por cronistas como Cristóbal de Molina, el Cuzqueño, autor de Fábulas y ritos de los incas (1573); Santa Cruz Pachacuti, indio evangelizado defensor de la Corona española, que escribió la Relación de antigüedades de este reino del Perú (1613), donde describe la religión y filosofía quechuas y recoge en lengua quechua algunos poemas de la tradición oral; el Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616); y Felipe Guamán Poma de Ayala cuya obra "Nueva crónica" y "buen gobierno" permite reconstruir buena parte de la historia y genealogía de los incas, así como numerosos aspectos de la sociedad peruana posterior a la conquista. 
   Gracias a ellos y a otros cronistas del siglo XVII, una parte de este legado pervivió y es una fuente viva para la literatura posterior. Esa labor fue continuada mucho después por antropólogos, historiadores e investigadores modernos y contemporáneos; en este siglo, uno de los más influyentes es José María Arguedas, importante también por su obra novelística, que subraya la importancia del carácter bilingüe y multicultural del Perú. 
   La poesía incaica o quechua tenía como temas las plantas, las flores, los animales, debido a sus actividades agrícolas. 
   Sus poesías se acompañaban con música y baile. 

   Había puestos determinados entre los poetas y artistas incas, por ejemplo el "amauta" era el poeta oficial de la corte, el "haravec" el poeta popular. Como también los cantos entonados tenían su respectivo nombre, por ejemplo el "yaravi" era poesía lírica de tema amatorio, y el "hahuay" era un lamento.

    









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